Hace unos dias he cumplido años, y bueno, ha sido este acontecimiento
motivo de múltiple reflexión en tiempos recientes, inclusive desde
meses antes a que sucediera, de las cosas que, según el paso del
tiempo y la ineludible llegada de los años, se vuelven incorrectas y
poco dignas. Bueno, que llegas a la edad de MADURAR (o por lo menos,
asi le dicen).
Cosas como ir de concierto en concierto, persiguiendo a las bandas de
rock, de repente parecen pueriles; andar detrás de muchachitas menores
que uno termina por ser cosa de mal gusto. Seguir los deseos de tu
corazón...esfuerzos inútiles por prolongar una niñez frustrada.
Por eso, a la llegada de mis veintitantos, he decidido que para fines
prácticos, he suspendido mi proceso de maduración, porque estoy
demasiado apegada a los conciertos y a las bandas de rock, porque las
muchachitas son mas divertidas que las mas grandes (pero bueno, que
las mayores tienen lo suyito), y porque los deseos de mi corazón son
lo único que me mantiene vivo.